domingo, 8 de junio de 2014

Introducción a la lógica

La lógica, en pocas palabras, es el estudio de la veracidad de un argumento. Ocurre que, muchas veces, nos encontramos en situaciones donde necesitamos defender una idea o una teoría mediante un proceso argumentativo, en el cual exponemos una sucesión ordenada de hechos y consecuencias que, de estar bien construida, mostrará cómo hemos llegado a la conclusión de que esa idea es adecuada o esa teoría es cierta. Ésto puede ocurrirle a un investigador científico tras hacer un descubrimiento (porque no se puede anunciar sin más, primero debe tratar de darle una explicación), como a un político o incluso en un debate a nivel de calle acerca de una ideología.

El problema que nos encontramos es que, en un primer momento, todo argumento puede parecer aceptable si lo maquillamos adecuadamente mediante rodeos, la elección de un léxico adecuado y la apelación a los sentimientos; estas técnicas son las que utilizan en la retórica (como un meeting político) para convencer a una o varias personas de que son favorables a una idea que, en otras condiciones, rehusarían.

En Europa, podemos remontar este problema a la época de la Antigua Grecia: en Atenas, existía una ley que estipulaba que ninguna persona podía tomar parte en la vida política de la ciudad si no eran atenienses de nacimiento; en consecuencia, numerosos extranjeros eruditos comenzaron a practicar lo que se comenzó a denominar el arte de la sofisma, la enseñanza particular. Los denominados sofistas, de esta forma, podían inculcar a sus aprendices (jóvenes adinerados) las ideas que ellos considerasen adecuadas para hacer que defendiesen y eligieran aquello que le fuera más conveniente a los extranjeros. En consecuencia, aquel que supiera defender con mejores palabras su posición, tendría asgurada la victoria.

Aquí se hizo flagrante el problema de la verdad: ¿cuándo y cómo podemos asegurar que un razonamiento está bien construido? A las reglas que aseguran una buena construcción argumentativa se las denominó modos, y se estudiaron asimismo las oraciones para poder garantizar las condiciones bajo las cuales podemos asumir que una oración expone un hecho verificable.

Así nació la lógica, y bajo estas premisas estudiaremos el lenguaje y el proceso de argumentación. La lógica tiene fundamentalmente tres estamentos:

- La prueba de validez: daremos un método para saber si un argumento está bien construido
- El cálculo proposicional o método deductivo: utilizaremos las reglas de inferencia para construir argumentos.
- La demostración formal: es una abstracción del método deductivo utilizada en matemáticas para argumentar por qué una ley matemática es cierta. En el fondo, es una aplicación de la deducción.